En manufactura, algunas piezas exigen mucho más que cumplir una geometría. Requieren desarrollar una estrategia capaz de mantener precisión, estabilidad y repetibilidad durante todo el proceso.
Ese fue el reto detrás de este formador automotriz, una pieza de alta complejidad que debía integrar barrenos en ángulo alineados con el centro de gravedad de la geometría, manteniendo el control dimensional requerido por la aplicación.
El reto
El componente fue fabricado en acero K110 BOHLER, con una dureza de 60/62 HRc, dimensiones de 225 × 370 × 480 mm y una precisión requerida de ±0.015 mm.
Su geometría hacía especialmente importante la estrategia de sujeción. En un proceso convencional, la fabricación habría requerido diferentes montajes para acceder a las distintas zonas de la pieza. Cada nueva fijación representa tiempo adicional y, sobre todo, una nueva oportunidad de introducir variaciones acumulativas en el proceso.
El objetivo era claro: reducir operaciones intermedias sin comprometer la precisión de la pieza terminada.
Una estrategia de maquinado en 5 ejes

Para fabricar el formador se desarrolló una estrategia basada en maquinado simultáneo de 5 ejes utilizando una HERMLE C 250.
La posibilidad de orientar la pieza y la herramienta durante el mecanizado permitió trabajar las geometrías requeridas desde diferentes ángulos manteniendo una sola referencia de fabricación. El resultado fue que el componente pudo mecanizarse en una sola fijación, incluyendo los barrenos angulados que representaban uno de los principales retos técnicos del proyecto.
Con ello se redujeron los cambios de montaje, se mantuvo mayor estabilidad dimensional durante el proceso y el tiempo total de producción disminuyó en más del 50 %.


La precisión también está en el proceso
Para nosotros, fabricar componentes de alta precisión no significa únicamente contar con maquinaria avanzada. Significa definir correctamente la estrategia de manufactura, la sujeción, las condiciones de corte, la programación y el control dimensional que acompañan cada proyecto.
Este formador automotriz es un ejemplo de cómo la combinación de experiencia técnica, tecnología de 5 ejes y control del proceso permite abordar geometrías que tradicionalmente requerirían múltiples operaciones.
Porque cuando una pieza es crítica, la precisión no comienza al medir el resultado final.
Comienza desde la manera en que decidimos fabricarla.
